Last update October 8, 2026 by Alberto Llopis
Oleg Blokhin won the Ballon d'Or 1975 con una camiseta que no era la del Real Madrid, el Barcelona ni el Bayern. Jugaba en el Dinamo de Kiev, al otro lado de una frontera que entonces también separaba maneras de entender el fútbol. Para muchos aficionados occidentales aparecía unas pocas noches al año, en una eliminatoria europea o con las letras CCCP en el pecho. Bastaba verlo arrancar para recordar su nombre.
En las imágenes de aquella época el césped tiene otro color, los pantalones son más cortos y las defensas conceden espacios que hoy parecen impensables. Pero su velocidad no necesita restauración. Blokhin recibe, adelanta la pelota y obliga al rival a girarse. Ese instante, cuando el defensa comprende que ya va tarde, sigue explicándolo mejor que cualquier colección de medallas.
Una infancia entre el atletismo y el balón
Nació en Kiev el 5 November 1952. Su madre, Kateryna Adamenko, había sido una destacada atleta. En casa conocían la exigencia del entrenamiento mucho antes de que Oleg se convirtiera en un nombre de las páginas deportivas.
El propio Blokhin contó en una entrevista con AS que practicó atletismo y fútbol hasta los 16 years. También recordó que a esa edad corría los 100 metros en once segundos. Conviene contar el dato como lo que es: el recuerdo del futbolista, no una marca homologada que permita compararlo alegremente con un velocista olímpico.
Eligió el balón. La pista podía medir cuánto tardaba en llegar a un sitio; el fútbol le permitía decidir qué hacer cuando llegaba. En esa combinación de aceleración y elección estuvo buena parte de su diferencia.
Su zurda podía resolver después de una carrera larga, pero también tenía pausa para engañar al portero. Reducirlo a un atleta con botas deja fuera lo esencial: sabía desmarcarse, interpretaba el momento del pase y conservaba la claridad cuando todo sucedía muy deprisa.
El Dinamo de Lobanovski: el talento dentro del engranaje
Para situar a Blokhin hay que entrar en el Dinamo de Valeri Lobanovski. Aquel equipo hizo del trabajo colectivo, la preparación física y la coordinación de movimientos una ventaja competitiva. El delantero más brillante también formaba parte de un plan.
La asociación resulta fascinante vista desde hoy. Un técnico vinculado al análisis y la disciplina encontró en un atacante vertiginoso una forma de convertir las ideas en ocasiones. Blokhin no tenía que inventar cada jugada desde cero: sus compañeros sabían dónde podía hacer daño y él sabía cuándo acelerar.
El club ucraniano competía entonces en la liga de la Unión Soviética. Esa precisión importa: llamar ruso a todo aquel fútbol borra identidades e historias. The selección de la URSS y el fútbol soviético reunían realidades diversas, y el Dinamo de Kiev tuvo una personalidad propia muy poderosa.
En una entrevista publicada por el club décadas después, Blokhin recordó que en 1974 tenían jugadores de primer nivel en casi todas las posiciones. Lobanovski y Oleg Bazilevich trabajaron también con la selección. El peso del Dinamo era tal que buena parte de sus automatismos viajaba con los internacionales.

1975: la Recopa que abrió la puerta de Europa
The 14 May 1975, el Dinamo derrotó al Ferencváros por 3-0 en Basilea. Vladímir Onishchenko marcó dos goles y Blokhin completó el resultado. El club conquistaba la Recopa y el fútbol soviético estrenaba su palmarés en las grandes competiciones de clubes de la UEFA.
Para comprender el alcance de aquel triunfo hay que recordar el valor que tenía la Cup Winners Cup. No era un premio menor para equipos de segunda fila: reunía a campeones de copa y ofrecía noches de verdadera jerarquía continental.
Un año antes la había ganado el Magdeburgo que tumbó al Milan en 1974. Ahora llegaba el turno de Kiev. Europa también se decidía lejos de los estadios que acaparaban las portadas occidentales.
La carrera de Oleg Blokhin que dejó atrás al Bayern
El siguiente examen era el Bayern, European champion. La Supercopa se disputaba a doble partido y la ida se jugó en Múnich el 9 September 1975. Enfrente estaban nombres que ya pertenecían a la historia del fútbol.
Blokhin marcó el único gol con una acción que todavía merece buscarse y verse entera. Arrancó desde la zona central, atravesó la defensa y terminó superando a Sepp Maier. La jugada conserva algo que los resúmenes demasiado cortos suelen quitar: el tiempo que tarda la amenaza en convertirse en certeza.
On lap, the 6 October, volvió a marcar dos veces. El Dinamo ganó 2-0 y cerró la eliminatoria con un 3-0 global. Los tres goles llevaban su firma.
La gran virtud de esa serie fue que no necesitó una explicación exótica. El Bayern podía poner sobre el campo prestigio, experiencia y campeones del mundo. Blokhin puso tres goles. El fútbol del Este no pedía permiso para sentarse a la mesa.
The Golden Ball of 1975, por delante de Beckenbauer y Cruyff
La votación de France Football confirmó la dimensión de su temporada: Blokhin sumó 122 points, Beckenbauer 42 and Cruyff 27. No ganó por un pequeño margen ni por una simpatía pasajera hacia una novedad. Fue una victoria rotunda.
I had 23 years. Había ayudado al Dinamo a ganar la liga soviética, la Recopa y la Supercopa. Su premio unía el reconocimiento individual a un equipo que había obligado a mirar hacia Kiev.
También conviene recordar qué medía entonces aquel galardón: el Balón de Oro estaba reservado a futbolistas europeos. Era un reconocimiento enorme, pero sus reglas no eran las actuales. Contarlo con precisión no reduce a Blokhin; permite comprender el mundo en el que jugó.
Para el aficionado que hojea hoy la lista de ganadores, su apellido puede parecer una interrupción entre nombres más familiares. Para quien vio sus partidos de 1975, el orden tiene todo el sentido.
1986: seguía allí cuando llegó otra gran generación
Once años después de aquella Recopa, Blokhin disputó y ganó otra. El Dinamo venció al Atlético de Madrid por 3-0 en Lyon el 2 May 1986. Zavarov abrió el marcador, Blokhin hizo el segundo y Yevtushenko cerró la final.
El Atlético de Luis Aragonés se encontró con un rival capaz de atacar con velocidad y precisión desde muchas posiciones. Igor Belánov y Aleksandr Zavarov representaban otra generación. Blokhin, already 33 years, seguía siendo parte de la solución.
Ese detalle corrige una lectura demasiado cómoda de su carrera. Los futbolistas que solo viven de una arrancada suelen tener problemas cuando pierden unas décimas. Él sobrevivió a su propia juventud porque comprendía el juego. La velocidad seguía importando, pero ya no explicaba por sí sola su presencia.
La camiseta de la URSS y el final del viaje
Con la selección soviética acumuló 112 parties and 42 goals, registros históricos del equipo. Disputó los Mundiales de España 1982 and Mexico 1986, y ganó el bronce olímpico en 1972 Y 1976.
En el Dinamo dejó siete ligas soviéticas y cinco copas nacionales. Their 211 goles en el campeonato liguero hablan de una continuidad que a veces queda oculta detrás de la carrera contra el Bayern. Había una obra larga detrás de la escena famosa.
La salida al extranjero llegó al final, con etapas en el Vorwärts Steyr austríaco y el Aris Limassol chipriota. No fue el recorrido habitual de una estrella contemporánea, que cambia de país en cuanto su cotización alcanza cierto nivel. Su mejor fútbol había quedado ligado durante años a Kiev.
Después volvió al Mundial desde el banquillo: dirigió a Ucrania hasta los cuartos de final de Alemania 2006, en la primera participación de la selección en una fase final mundialista. La camiseta había cambiado. Su sitio en la historia de aquel fútbol seguía ahí.
Volver a verlo correr
Recordar a Oleg Blokhin exige un pequeño esfuerzo que merece la pena: salir de los mismos diez apellidos, tolerar la imagen antigua y dejar que la jugada dure más de tres segundos. Entonces aparece un delantero extraordinario, no una nota a pie de página del Balón de Oro.
Hay nostalgia en aquellas camisetas, en las pistas de atletismo alrededor del campo y en las retransmisiones que parecían llegar de muy lejos. Pero la nostalgia sola no mete tres goles al Bayern. Eso lo hizo un futbolista que combinaba piernas, técnica e inteligencia.
En la grabación, el defensa vuelve a girarse. Blokhin ya ha salido.
Preguntas frecuentes sobre Oleg Blokhin
¿Cuándo ganó Oleg Blokhin el Balón de Oro?
In 1975, como jugador del Dinamo de Kiev. Superó en la votación a Franz Beckenbauer y Johan Cruyff.
¿Era ucraniano o ruso?
Nació en Kiev y es ucraniano. Durante su carrera internacional como futbolista representó a la Unión Soviética, a la que pertenecía entonces Ucrania.
¿Qué ganó con el Dinamo de Kiev?
Entre sus títulos destacan las Recopas de 1975 Y 1986, la Supercopa de 1975, siete ligas soviéticas y cinco Copas de la URSS.
Sources and photographs
Datos contrastados con el archivo de la Supercopa de 1975 from UEFA, sus crónicas de las Recopas de 1975 Y 1986, los registros oficiales del Dinamo Y su entrevista con Blokhin sobre 1975. El recuerdo de sus tiempos en atletismo procede de la entrevista de AS de 2015; la votación del Balón de Oro se recoge en el perfil histórico de AS.
Fotografía destacada: Rob Croes / Anefo / National Archives; recorte de Materialscientist. Retrato de Blokhin de 1977, CC0 1.0. The fotografía del Dinamo de Kiev de 1975 también procede de Anefo / Nationaal Archief bajo CC0. Cada ficha permite comprobar la procedencia y los derechos.


