Cuando Paulo Futre se negó a dejarse ganar en Sarriá

Cuando Paulo Futre se negó a dejarse ganar en Sarriá
Paulo Futre y Jesús Gil en una presentación del Atlético de Madrid (Cadena SER)
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Paulo Futre es uno de los grandes ídolos de la afición del Atlético de Madrid. El futbolista portugués, que venía de ganar la Copa de Europa con el Oporto y de ser nombrado Balon de Plata, fue la gran promesa electoral de Jesús Gil que se hizo con la presidencia del club colchonero en 1987.

El jugador luso hizo las delicias de la afición rojiblanca durante 6 temporadas en las que fue el auténtico ídolo de la grada. Sin embargo, tal y como el propio Paulo Futre cuenta en una entrevista el diario Récord, hubo algún episodio desagradable con el presidente.

En la temporada 1990-1991, el Atlético de Madrid llegó a la última jornada de Liga sin jugarse nada. El equipo del Manzanares era segundo clasificado sin poder aspirar al título y sin poder ser alcanzado por ninguno de sus perseguidores. Todo lo contrario que el RCD Espanyol, que se jugaba, ni más ni menos, que la permanencia un año más en Primera División.

Paulo Futre: “Me negué a jugar aquel partido. Es la única vez que me ha pasado algo así”

Fue entonces cuando, siempre según palabras de Futre, el presidente del Atlético, Jesús Gil, le pidió que perdieran el último partido en Sarriá: “Estábamos en el hotel en Barcelona. El presi me llamó y me dijo que no podíamos ganar ese partido. Que le dijera a los compañeros que no corrieran. Yo me negué y le dije que fuera él a decírselo. Es la única vez que me ha pasado esto”. De hecho, Paulo Futre, que no sufría ningún tipo de lesión, no jugó aquel partido.

Ante la negativa del portugués, el propio presidente atlético tuvo que bajar al vestuario. Siempre según las palabras de Futre, Jesús Gil amenazó a sus jugadores con despedirlos si no perdían aquel choque.

El resultado final fue de victoria perica por 3-1. De esta forma, el Espanyol lograba la permanencia y mandaba a la promoción al Real Zaragoza que perdió en Cádiz. Descendían de forma directa Castellón y Real Betis. Los maños, eso sí, consiguieron seguir en Primera después de eliminar en dicha promoción al Real Murcia (0-0 y 5-2).

Como suele pasar en estos casos, los hechos nunca han sido demostrados. El acuerdo entre ambos presidentes consistía en que el Atlético perdiera aquel partido y, a cambio, el Espanyol dejara marchar a Luis Aragonés, técnico perico durante esa temporada, al conjunto colchonero, como así fue.

 

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